Han sido tres temporadas, las que David Muñoz ha pasado en el Tres Cantos CDF, dejando su huella para siempre…
Tres años en los que hicimos historia juntos, pisando por primera vez y con fuerza la Tercera RFEF. Tres años en los que nuestro escudo dejó de mirar de reojo a los grandes para atreverse a soñar de verdad. Tres años en los que nuestro primer equipo ha conseguido batallar de tú a tú con los líderes de la categoría.
David nos ha enseñado que la intensidad no es solo una forma de jugar, que la valentía no se negocia, que cada partido es una oportunidad de crecer, de competir, de creer, que rendirse, no es una opción.
Dentro y fuera del terreno de juego, ha sabido sacar lo mejor de cada jugador, y sus charlas… Sus charlas se escuchaban más allá del vestuario, atrayendo a entrenadores y canteranos.
Hoy nos toca decir adiós, aunque en realidad no se va a poder ir del todo. Porque hay despedidas que no cierran capítulos, sino que los inmortalizan.
El Jaime Mata recordará su manera de entender el fútbol y todos nosotros, su forma de enseñarlo, dentro y fuera del campo.
Gracias, míster. Por tanto. Por todo. Por siempre.