

«Que los chicos sigan creciendo»
Chavi, entrenador del Cadete D: «Queremos hacernos fuertes en el Jaime Mata y que los chicos sigan creciendo»
El técnico del Tres Cantos CDF analiza el inicio de temporada de un equipo que afronta su primer año en categoría cadete, destaca la evolución de sus jugadores y valora el proyecto deportivo y la estructura metodológica del club.
El Cadete D del Tres Cantos CDF afronta una temporada marcada por el aprendizaje, la adaptación y el crecimiento futbolístico. Con una plantilla formada mayoritariamente por jugadores que llegan de la categoría infantil, el conjunto tricantino se encuentra inmerso en un proceso de transición en el que los resultados conviven con un objetivo prioritario: continuar formando futbolistas.
Su entrenador, Chavi, realiza una valoración positiva de las primeras jornadas, en las que el equipo ha sumado una victoria y dos derrotas.
«El inicio de temporada ha sido bastante positivo. En cuanto a resultados, hemos empezado con un par de derrotas y una victoria. Al tratarse de un equipo que sube en su mayoría desde infantil y que debe adaptarse a la categoría cadete, el inicio no es nada malo», explica el técnico.
Una nueva categoría que exige adaptación y crecimiento
El salto de infantil a cadete supone un cambio importante en la formación de los jugadores. La intensidad, el ritmo de competición y las diferencias físicas entre futbolistas de primer y segundo año son algunos de los aspectos que el equipo está aprendiendo a gestionar.
«Es una categoría nueva para casi todos. La intensidad de los partidos es distinta a lo que conocen de infantil. También hay algunos equipos que son de segundo año y se nota en algunos partidos, especialmente en las disputas», señala Chavi.
El entrenador considera fundamental que sus jugadores comprendan las nuevas exigencias competitivas y sean capaces de aumentar progresivamente su nivel.
«Los chicos se están adaptando poco a poco. Es importante seguir trabajando y mejorando esos aspectos y otros. En un equipo de primer año, como es el caso del Cadete D, los jugadores deben exigirse un poquito más de lo que estaban acostumbrados en infantil».
Uno de los principales condicionantes de esta etapa es la diferencia de desarrollo físico entre jugadores de edades próximas. Una circunstancia que puede resultar determinante en determinadas fases de los encuentros.
«Hay equipos de segundo año con jugadores de 14 o 15 años que están justo en una etapa de cambio físico. En algunos partidos, por aspectos como las segundas jugadas o los duelos, el rival puede marcar un par de goles y complicarte el encuentro».
Por ello, el cuerpo técnico trabaja para que el equipo gane experiencia, mejore su respuesta ante estas situaciones y adquiera los recursos necesarios para competir con mayor seguridad.
El trabajo semanal, una de las claves de la evolución
Más allá de los resultados, Chavi destaca la actitud y el compromiso que está mostrando la plantilla durante las sesiones de entrenamiento.
«De momento, los dos entrenamientos de la semana han ido bastante bien. El equipo está trabajando bien y los chicos están acudiendo prácticamente siempre a los entrenamientos».
La asistencia, la implicación y la continuidad en el trabajo constituyen una base importante para un grupo que todavía está descubriendo las exigencias de la nueva categoría.
En este sentido, el entrenador insiste en que la evolución debe construirse desde el esfuerzo diario y la capacidad de aprendizaje de cada futbolista.
El Jaime Mata, un escenario para hacerse fuertes
Uno de los objetivos deportivos que se marca el Cadete D es convertir sus partidos como local en una oportunidad para ganar confianza y sumar puntos.
Chavi confía en que las instalaciones del Jaime Mata se conviertan en un factor importante para el rendimiento del equipo a lo largo de la temporada.
«Confiamos en que el Jaime Mata se convierta en un fortín para nosotros. Queremos sacar puntos, sobre todo aquí, hacernos fuertes y conseguir que a los rivales les cueste puntuar en nuestro campo».
El técnico considera que competir en casa debe servir también para consolidar la identidad del equipo y reforzar la confianza de los jugadores en una categoría que todavía están conociendo.
Formar futbolistas por encima de los resultados inmediatos
Aunque el equipo mantiene la ambición competitiva, Chavi tiene claro que el verdadero objetivo de la temporada está relacionado con el desarrollo individual y colectivo de sus jugadores.
«La idea es que los chicos sigan creciendo futbolísticamente y que disfruten del fútbol. Al final, están en una etapa formativa y tenemos que centrarnos mucho en eso».
El entrenador entiende esta campaña como un periodo necesario para adquirir experiencia, conocer a los rivales y sentar las bases de un equipo que podrá competir con mayores garantías en el futuro.
«Queremos que poco a poco vayan conociendo la categoría y se adapten a ella. Probablemente este año sea más de transición, de sacar puntos en algunos partidos e ir viendo cómo son los rivales para que el año que viene puedan competir muchísimo más».
Una visión que refleja la importancia de respetar los tiempos de aprendizaje en el fútbol base, donde el progreso no siempre se mide exclusivamente a través de los resultados.
Su llegada al Tres Cantos CDF: una apuesta por el proyecto deportivo
Además de analizar la actualidad de su equipo, Chavi recuerda cómo comenzó su etapa como entrenador y qué le llevó a incorporarse al Tres Cantos CDF.
Su interés por iniciar una trayectoria en los banquillos surgió a principios de verano, cuando decidió comenzar su formación como técnico y buscar una oportunidad dentro del fútbol base.
«A principios de verano quise empezar en el mundo de los entrenamientos de fútbol base. Me apunté al curso UEFA de la Federación y empecé a buscar clubes por las zonas de Tres Cantos, San Sebastián de los Reyes, Alcobendas y alrededores».
Fue entonces cuando surgió la posibilidad de incorporarse a la estructura deportiva del Tres Cantos CDF.
«Tuve la oportunidad de contactar con el Tres Cantos y, desde un primer momento, tanto el proyecto deportivo como la coordinación me plantearon todo de una manera muy positiva e interesante. Al final, decidí incorporarme aquí y empezar esta aventura».
La coordinación y la metodología, dos pilares del proyecto
Uno de los aspectos que más valora Chavi de su experiencia en el club es la organización de su estructura deportiva y el acompañamiento que reciben los entrenadores.
El técnico destaca especialmente la existencia de diferentes responsables de coordinación, una distribución de funciones que facilita el seguimiento de los equipos y el trabajo cotidiano.
«Hay coordinación para distintas categorías, algo que es muy importante. Hay clubes que solo tienen una figura y se acumula mucho el trabajo. Aquí han podido dividirlo y eso es muy positivo».
A esta organización se suma el departamento de metodología, que proporciona herramientas y orientación para desarrollar los contenidos de entrenamiento a lo largo de la temporada.
«También está el departamento de metodología. Con Carlos hay mucha comunicación en cuanto a la ayuda para preparar entrenamientos y trabajar las distintas fases de los ciclos a lo largo de la temporada. Eso es muy positivo y los entrenadores lo podemos aprovechar».
Para Chavi, contar con esta estructura supone un respaldo importante en su primera experiencia como entrenador, al mismo tiempo que contribuye a mantener una línea de trabajo compartida dentro de la cantera tricantina.
Una temporada para construir el futuro
El Cadete D continúa avanzando en una campaña que representa un nuevo desafío para sus jugadores. La adaptación a una categoría más exigente, el compromiso en los entrenamientos y la progresiva adquisición de experiencia marcarán el camino del equipo.
Con el Jaime Mata como escenario en el que buscar hacerse fuertes y una estructura deportiva que acompaña su evolución, Chavi afronta el curso con la mirada puesta tanto en el presente como en el futuro.
Porque en el fútbol base, competir también significa aprender, superar dificultades y prepararse para el siguiente paso.
Una filosofía que conecta con el compromiso formativo del Tres Cantos CDF y con uno de los valores que identifican al club: Rendirse Nunca.




















