

Vamos a trabajar para ser las mejores
La entrenadora del Senior Femenino afronta una nueva etapa al frente de un equipo que quiere recuperar su identidad, crecer desde la unión del vestuario y competir con una idea clara: «A trabajo y esfuerzo no nos puede ganar nadie».
El Senior Femenino del Tres Cantos CDF afronta la temporada 2026/27 con una nueva etapa en el banquillo y, sobre todo, con mucha ilusión. Así define Lucía, su entrenadora, las sensaciones que acompañaron al cuerpo técnico cuando comenzó a trabajar en agosto. Había ganas, pero también las dudas propias de cualquier nuevo proyecto: saber qué jugadoras llegarían, cómo se adaptarían y de qué manera respondería el grupo.
Las primeras semanas han empezado a despejar esas incógnitas. Lucía reconoce que los primeros partidos de preparación han dejado sensaciones especialmente positivas porque el equipo «ha trabajado muy bien» y, pese al poco tiempo compartido, transmite la impresión de que sus jugadoras «llevan mucho tiempo jugando juntas».
Detrás de este nuevo comienzo existe, además, una motivación especial. Lucía vivió la pasada temporada como jugadora y conoce desde dentro lo que significa el Senior Femenino del club. Por eso, uno de sus grandes deseos es recuperar la identidad del Tres Cantos, aquella que hacía que la llegada del equipo a cualquier campo rival fuese reconocida. «Queríamos volver a ser ese Tres Cantos que, cuando llegaba al campo contrario, todo el mundo decía: “Vienen las chicas del Tres Cantos”», explica. Una sensación que, asegura, poco a poco están recuperando.
Un grupo que ya se siente equipo
El camino no está exento de dificultades. El espacio disponible y el tiempo de entrenamiento obligan a optimizar cada sesión, pero el cuerpo técnico está encontrando otras herramientas para compensarlo. Lucía destaca especialmente el trabajo de preparación física que están realizando junto a Santi, fundamental para que el equipo pueda mantener el nivel durante los 90 minutos, además de una evolución táctica que está respondiendo a las expectativas.
Pero si hay algo que está sorprendiendo positivamente a la entrenadora es la unión del vestuario. Las 18 jugadoras que actualmente forman el grupo han construido rápidamente una relación que trasciende el terreno de juego. «Llegas al vestuario y no ves a la jugadora nueva apartada. Están todas unidas, hacen planes fuera y cuando una llega un día un poco de bajón, otra la levanta», señala.
Para Lucía, esa cohesión puede convertirse en uno de los grandes activos cuando llegue la competición y aparezcan inevitablemente momentos más complicados. Tener «un equipo unido desde el principio» permitirá afrontar mejor las dificultades y recuperar antes la dinámica de trabajo.
Su llegada al banquillo tiene, además, una particularidad. Muchas de las futbolistas fueron compañeras y algunas son también amigas fuera del campo. La transición entre ambos roles supone un reto, aunque también ofrece una ventaja: conoce profundamente a sus jugadoras.
Sabe qué necesita cada una, hasta dónde puede exigirle y cuándo una futbolista necesita un impulso adicional. También existe la confianza para que ellas puedan decirle cuándo no están en su mejor momento. Esa cercanía, considera Lucía, puede aportar al cuerpo técnico «un pasito más» en la gestión del grupo.
Sin embargo, establece una frontera clara cuando comienza el trabajo. «Cuando pasamos las puertas del Jaime Mata, llega Lucía la entrenadora», afirma. A partir de ahí, las decisiones estarán orientadas a lo que considere mejor para el equipo y para el club, y serán los entrenamientos los que determinen quién merece estar en el once.
Un Tres Cantos protagonista con el balón
La nueva entrenadora también tiene muy definida la identidad futbolística que quiere construir. Su intención es formar un equipo que quiera tener el balón, que se sienta cómodo elaborando y que no tenga miedo a mantener posesiones largas.
Lucía quiere evitar que aparezcan los nervios cuando el rival presione y apuesta por que incluso la portera participe activamente en la construcción. «Creo que los buenos equipos son los que tienen el balón y eso vamos a hacer», resume.
Y cuando no lo tenga, la actitud debe cambiar inmediatamente: «A morder para volver a tenerlo». La idea es sencilla: cuanto más tiempo esté el balón en poder del Tres Cantos, menos posibilidades tendrá el rival de atacar. Posesión, presión y personalidad quieren convertirse así en parte de la esencia del nuevo Senior Femenino.
El grupo combina, además, perfiles muy diferentes. Algunas de las futbolistas más jóvenes tienen apenas 18 o 19 años, mientras que otras acumulan una amplia trayectoria. La continuidad de la capitana supone para Lucía una pieza importante por la madurez que puede aportar a una plantilla en la que juventud y veteranía deben complementarse.
Las diferencias de edad, sin embargo, desaparecen cuando empieza el entrenamiento. «Trabajan igual y se esfuerzan igual», destaca la entrenadora, que incluso reconoce ese punto de competitividad interna que aparece cuando las más jóvenes aprietan a quienes llevan muchos años jugando.
Una intensidad que el cuerpo técnico «echaba de menos»
La respuesta de la plantilla durante la pretemporada está siendo uno de los aspectos que más satisfacción genera dentro del cuerpo técnico. El inicio del trabajo se retrasó ligeramente porque ya se esperaba que la competición comenzase más tarde, pero desde que las jugadoras regresaron, Lucía asegura que la respuesta ha sido «brutal».
Y utiliza esa palabra tanto para hablar de intensidad como de compromiso. «No he vivido un día en el que diga: hoy se han quedado a medias», reconoce. Una actitud que comenta habitualmente con Santi y Silvia, las dos personas que la acompañan en esta nueva etapa.
La presencia de Santi era especialmente importante para ella. Ya había trabajado con él durante su etapa como jugadora y, cuando Carlos y Eva le plantearon el nuevo proyecto, fue uno de los primeros nombres en los que pensó. Lucía considera que el nivel físico que está alcanzando actualmente la plantilla responde en buena medida al trabajo que está realizando.
Silvia completa un cuerpo técnico en el que Lucía encuentra también un importante apoyo desde el conocimiento futbolístico. Su experiencia será especialmente valiosa, explica, en aquellos momentos en los que el equipo pueda atascarse y sea necesario encontrar nuevas soluciones.
El Senior como referencia del proyecto femenino
El proyecto no mira únicamente al presente. La creación esta temporada de un Juvenil de fútbol 11 permite reforzar el vínculo entre la cantera femenina y el primer equipo.
Para Lucía, disponer de un conjunto inmediatamente por debajo del Senior es fundamental. Si se produce una lesión o surge cualquier otra circunstancia, saber que existen futbolistas preparándose dentro de la misma estructura ofrece alternativas deportivas, pero también ayuda a construir un camino para las jugadoras jóvenes.
De hecho, las juveniles ya están empezando a acercarse a la dinámica del primer equipo. Algunas han colaborado durante la pretemporada y la intención es que puedan subir a entrenar, conocer al grupo y familiarizarse con su metodología. «Son jugadoras de las que podemos tirar y no dudaremos en hacerlo si es necesario», asegura.
Después de nueve años vinculada al fútbol femenino del Tres Cantos, Lucía contempla ese crecimiento con especial satisfacción. Ver cómo jugadoras procedentes de otros equipos cercanos se interesan por el proyecto o cómo cada vez aparecen más niñas en las categorías inferiores representa, para ella, una señal de que «estamos creciendo y haciendo bien las cosas».
«Las voy a entrenar para ser las mejores»
Con la competición por delante, Lucía prefiere no fijar un puesto concreto en la clasificación. Su objetivo no pasa por entrenar pensando en ser quintas, sextas o en ocupar una posición determinada. Su planteamiento es mucho más ambicioso: «Las voy a entrenar para ser las mejores».
Quiere llegar al tramo final de la temporada y comprobar que el equipo continúa teniendo objetivos importantes por delante. Sabe que el resultado final dependerá de muchos factores y no únicamente del trabajo propio, pero sí existe algo que considera controlable: la actitud con la que el Tres Cantos afrontará cada partido.
«Podremos hacerlo mejor o podremos hacerlo peor, pero la esencia de este equipo tiene que ser que a ganas, trabajo y esfuerzo no nos puede ganar nadie», afirma.
Ese es el equipo que quiere construir: uno capaz de competir durante los 90 minutos y de obligar a cualquier rival a ofrecer su mejor versión para superarlo. Y hay un lugar donde esa identidad debe hacerse todavía más fuerte.
Foresta tiene que convertirse en su fortín.
Lucía se lo ha transmitido ya a sus jugadoras: quiere un equipo especialmente fuerte cuando juegue en casa, que haga sentir al rival dónde está jugando y que convierta cada partido como local en una demostración de la personalidad que quieren recuperar.
El Senior Femenino inicia así una temporada que nace desde la ilusión, pero que quiere crecer desde el trabajo. Con una plantilla unida, una idea futbolística definida y un cuerpo técnico que no quiere ponerse límites antes de empezar, Lucía resume el reto con una declaración de intenciones: trabajar para ser las mejores y conseguir que el Tres Cantos vuelva a ser reconocible cada vez que salte al campo.
#RendirseNunca



















